Alquiler de un catamarán

Si quieres pasar unas vacaciones inolvidables navegando, una de las mejores opciones es alquilar un catamarán.

En caso de que tengas la titulación requerida, y la suficiente experiencia, podrás alquilar el catamarán sin patrón, y disfrutarlo con tu familia o un grupo de amigos. El chárter náutico es cada vez más popular.

vivir a bordo de un catamarán

También puedes elegir un catamarán de alquiler con patrón, y relajarte en cubierta mientras un profesional de la náutica se encarga de todo. A veces irá acompañado de un tripulante, que se encargará de ayudar en las maniobras y hacer la comida.

Hay una tercera opción, que es la de alquilar un catamarán de lujo, más grande y con varios tripulantes. En este artículo te hablaremos de los tipos de catamaranes y sus precios. Barcos que podrás alquilar en Ibiza, Mallorca, Menorca y Formentera, o en cualquier otro punto del Mediterráneo, como pueda ser Croacia, Italia, Grecia, etc. Puedes alquilar el catamarán con patrón y sin patrón. La opción de alquilar con patrón es muy interesante, porque es una persona con experiencia náutica y conoce la zona a la perfección.

Alquiler de un catamarán con patrón

Navegar en un catamarán abre un nuevo mundo de posibilidades en una embarcación que se caracteriza por su comodidad y espacio interior y exterior. Moverse a bordo de este tipo de embarcación es mucho más fácil y cómodo que hacerlo en los monocascos, veleros tradicionales que tienen mucha menos habitabilidad. La comodidad entre unos y otros es incomparable. Entre un catamarán y un velero el catamarán es el yate de alquiler preferido por una gran mayoría de personas. Es una opción inmejorable para llevar a cabo el viaje de nuestros sueños.

 

alquilar catamarán de 55 pies en Ibiza 55 pies / 16,8 m
Cuatro camarotes
8 ocupantes
Islas Eolias y Sicilia
Desde 13,000 euros/semana
alquilar catamarán de 47 pies en Ibiza 47 pies / 14,2 m
Cuatro camarotes
Ocho ocupantes
Islas Eolias y Sicilia
Desde 7,200 euros/semana

Subir a un cata siempre es más sencillo que hacerlo en otro tipo de barco, y el riesgo de tropezar, resbalar y caerse es menor.

Y en cuanto a la altura también supera a los veleros, de forma que la sensación de libertad de movimientos es excepcional.

Es obvio, pero algunas personas con la emoción de subir a bordo pueden olvidarse de que los barcos están flotando, y aunque estén amarrados se mueven. Así que es preferible que alguien de a bordo nos ayude a subir nuestro equipaje y bultos. Intentar subir con las manos ocupadas es mala idea, y podemos caernos o nos puede caer algo valioso al agua. Son detalles que deben tenerse en cuenta antes de partir.

En la mayoría de los catamaranes la bañera, el salón y la cocina están en el mismo nivel, y esto da una sensación de espacio libre impresionante. A veces, el puesto donde se sitúa el patrón controlando el timón está un poco elevado, para ganar envisibilidad. Esta zona de gobierno del barco siempre tiene un asiento, más o menos grande, para que dos o tres personas puedan estar compartiendo el espacio.

Otra de las zonas más concurridas es la cubierta de proa, que es comodísima para tumbarse, gracias a que es muy grande y muy plana. Suele haber una parte formada con una red, que hace un poco de rebote al navegar, y que encanta a los niños.

Durante el día es un punto ideal para observar a los delfines jugando debajo de nuestra estela. Y por la noche no hay ningún lugar en el mundo más cómodo para tumbarse mirando el firmamento.

La tercera zona general del catamarán son los camarotes y baños. Estos se encuentran generalmente en los cascos (el catamarán es un multicasco, porque tiene dos cascos) y pueden variar desde una litera hasta una cama de matrimonio completa, dependiendo del tipo de catamarán en el que esté navegando. Los catamaranes de más de 40 pies (12 metros) suelen tener 4 literas y 4 baños.

Por último, la cubierta de popa está situada detrás de la bañera. Es una zona estupenda para pasar el rato, pero ten cuidado: es un sitio especialmente peligroso para caerse al agua.

Otra de las ventajas de un catamarán es que podemos embarcar todo el equipaje que queramos. No hay limitaciones de espacio, como ocurre en un velero convencional. Aunque claro, debemos ser sensatos. Normalmente se contrata el barco en Ibiza para una semana de alquiler . No es necesario llevarnos media casa.

La vida a bordo de un catamarán

La vida a bordo de un catamarán a vela es muy diferente a la vida a bordo de un monocasco. Se puede pasar la mayor parte del día en el salón, la bañera o la zona del timón. Solo hay que bajar a las cabinas por la noche. Si hacemos largas travesías es más cómodo poner el piloto automático y poder caminar por el barco, cosa que no se puede hacer en un monocasco, y que al final puede resultar estresante.

El espacio libre en un barco de recreo es un lujo por el que merece la pena pagar un poco más. Además, el escaso calado de los catamaranes les permite acceder a zonas poco profundas, donde un monocasco no podría hacerlo sin arriesgarse a tocar con el fondo, con los consiguientes riesgos de dañar la embarcación.

alquilar catamarán de 58 pies en Mallorca 58 pies / 17,8 metros
Tres camarotes : 6 ocupantes
Tripulación 3

  • Córcega y Cerdeña
  • French Riviera
  • Costa Amalfitana
  • Sicilia e Islas Eolias

Desde 25,000 euros/semana

alquilar catamarán de 55 pies en Mallorca 55 pies / 16,8 metros
Cinco camarotes: 10 ocupantes
Tripulación 3Baleares, Italia, Francia
Desde 19,000/semana

Alquilar un catamarán con tripulación

A veces, un grupo familiar o un grupo de amigos decide que quiere alquilar un catamarán con tripulación. Es gente que está buscando un barco de lujo para sus vacaciones, y esta opción le parace una de las más apetecibles. Realmente es una opción acertada, siempre que el precio se adapte a su presupuesto. Este tipo de embarcaciones son bastante más grandes de las que habitualmente se alquilan, y pueden tener una tripulación de entre tres a cinco tripulantes, entre los que se encuentra el capitán.

Dentro de esta tripulación siempre hay una persona que se encarga en exclusiva de la cocina. Es increíble lo que un buen cocinero, o una experimentada cocinera pueden preparar a bordo. La gastronomía es una parte fundamental de unas vacaciones que se precien. Platos deliciosos y cócteles refrescantes con el toque personal de alcohol que quiera cada uno, y eso durante todo el día, ¡agotador!.

disfrutar de la cubierta de un cata

alquilar catamarán de 50 pies en Menorca 50 pies / 15,2 metros
Tres camarotes
6 ocupantes
Tripulación 3

  • Campania •
  • Corsica & Sardinia •
  • French Riviera •
  • Amalfi Coast •
  • Sicily & Aeolian Islands

Desde 20,000 euros/semana

alquilar catamarán de 67 pies en Menorca 67 pies / 20,4 metros
Cuatro camarotes: 8 ocupantes
Tripulación 3Islas Baleares en verano, Caribe en invierno
Desde 33,000 euros/semana

 

Fondear con un catamarán

Fondear con un catamarán de alquiler en una isla de Baleares es una gozada. La estabilidad que le confieren sus dos cascos y la enorme superficie del barco encima del agua hace que se convierta realmente en un apartamento flotante. Como es un barco que tiene muy poco calado podremos acercarnos mucho a la orilla de, por ejemplo, una playa.

Relajarse escuchando el murmullo del agua debajo de la red de proa mientras nos acaricia la brisa marina y los rayos del sol. Escuchar nuestra música favorita saboreando una bebida bien fría, o hacer snorkel  en una de las calas de aguas límpias, transparentes, con fondos azul turquesa o color esmeralda. Eso es parte de un fondeo en Ibiza o Mallorca. Es un buen plan, ¿no?

El proceso de fondear con un catamarán es bastante diferente del de un monocasco, pero los principios de fondeo siguen siendo
exactamente los mismos. El pozo de anclas suele estar situado justo delante del mástil, en el centro, entre los dos cascos. Hay un molinete para ayudar en la maniobra de fondeo. Fondear no es difícil, pero conviene que lo haga otra persona experimentada primero, que debe dirigir toda la operación.

Antes de iniciar las maniobras de fondeo la persona con experiencia debe explicar claramente al resto que participarán en la maniobra qué es lo que van a hacer, y en qué orden se hará cada cosa. Cada uno de los tripulantes que intervengan ha de saber perféctamente cuál va a ser su cometido. Conviene protegerse las manos con guantes y nunca ir descalzo.

Navegar en un catamarán utiliza exactamente los mismos principios que navegar en un monocasco, pero hay algunas diferencias menores.
Lo bueno del catamarán es que te puedes ahorrar fácilmente el coste del amarre, porque es como estar en un apartamento flotante. Por eso es un tipo de yate tan demandado.

Gran parte de las diferencias provienen del tamaño de la vela y, en consecuencia, de las fuerzas que se ejercen sobre los cabos. Esto hace que se requiera más precaución todavía de la que tiene en las maniobras en un monocasco. Un barco es un lugar ideal para sufrir contusiones en diferentes partes de nuestro cuerpo.

catamarán con la familia

 

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