El proceso de alquiler de un barco

El proceso de alquiler de un barco. Un caso real.

Durante la primera semana de julio Susana nos envió un email, interesándose por el alquiler de un barco. Eran un grupo de seis amigas que hacía tiempo que tenían pensado probar el turismo náutico, aunque ninguna tenía experiencia navegando en el mar en una embarcación.

No sabían qué barco sería el mejor para ellas, pero lo que sí que tenían claro era que necesitaban un patrón para que pilotara la nave.

Tampoco tenían muy claro dónde querían pasar sus vacaciones a bordo. Dudaban entre Ibiza y Croacia. Una de las amigas del grupo había leído en una revista de viajes que la costa croata era muy bonita, y que los precios del alquiler de veleros eran más económicos que en Baleares.

Además, en Croacia tenían la posibilidad de embarcar en una goleta. Las goletas son embarcaciones de madera con aspecto de barco antiguo, que son muy anchas, proporcionando mucho espacio y comodidad a los pasajeros, tanto en la cubierta como en las cabinas donde se acomodan el pasaje.

Son barcos a motor, pero disponen también de velas para ayudar a propulsarlos. Suelen tener dos palos, o mástiles, aunque algunas tienen más de dos.

Pero, Ibiza tiene un ambiente que no tiene Croacia, y claro, seis chicas jóvenes con energía y ganas de pasárselo bien, se veían ya navegando durante el día y bailando en alguna discoteca de moda por la noche.

navegar en catamarán

La semana que tenían para pasar sus vacaciones era la segunda de agosto. Y ahí empezaron las sorpresas. La mayoría de barcos en Ibiza para esa semana estaban ya alquilados. Porque la gente cada vez alquila con más antelación, para tener más opciones donde elegir.

Una vez sabíamos la semana en la que querían alquilar el barco, y los dos posibles destinos, les preparamos un dosier detallado con fotos y característica de cinco barcos seleccionados que se ajustaban a sus necesidades.

  • Un velero de 46 pies en Ibiza, con patrón.
  • Un catamarán de 42 pies en Ibiza, con patrón.
  • Un velero de 42 pies en Croacia, con patrón.
  • Una goleta en Croacia, de 80 pies, con capitán y dos marineros.
  • Un catamarán en Croacia, de 44 pies, con patrón.

Los precios eran bastante más económicos en Croacia que en Ibiza, pero claro, había que contar el coste de los vuelos y los traslados, y al final prácticamente les salía lo mismo un destino que el otro.

Finalmente, se decidieron por el catamarán en Ibiza. Un barco casi nuevo con cuatro camarotes y cuatro baños independientes, con el que planearían una ruta por Ibiza y Formentera, para exprimir al máximo sus primeras vacaciones en un barco de alquiler.

Tuvieron la suerte de contar con un patrón de lujo, Sebastián, capitán con treinta años de experiencia, que conocía las islas Pitiusas como la palma de su mano.

Además, los catamaranes tienen un espacio increíble, tanto en la cubierta como en los camarotes. Y como navegan plano, sin escorar, el riesgo de marearse es bastante más bajo que en los veleros. Y en los fondeos se mueven mucho menos, y se descansa mejor.

Cuando regresaron a sus ciudades de origen, después de una semana intensísima conociendo playas, calas, chiringuitos y discotecas, sabían que había sido la primera vez que habían alquilado un catamarán con patrón en Ibiza, pero que no sería la última vez que alquilaban un barco, y que pronto empezarían a planear algo parecido en sus próximas vacaciones.

 

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