Frenar la arrancada cuando falla el motor

Marzo 23, 2011 by  
Archivado en Atraque y fondeo, Navegación

Cuando falla el motor en la maniobra de atraque con viento de popa, es frecuente que se produzca un golpe contra el muelle debido a que el barco lleva demasiada velocidad. Se dice que llega arrancado o con arrancada.

Para evitar el choque violento con el muelle, hay que frenarlo a tiempo utilizando el bichero o los pies, a no ser que contemos con una persona en tierra que nos ayude a frenarlo sujetándolo por la proa.

Si utilizamos el bichero evitaremos que el extremo de este apunte directamente a nuestro cuerpo, ya que el impacto del bichero contra el muelle podría producirnos heridas. La forma correcta consiste en sostener el bichero con ambas manos, situandolo en el lado de nuestro cuerpo, para que sean los brazos los que reciban y amortigüen el empuje de la embarcación.

amarra

Si queremos parar el barco con los pies nos sentaremos en la proa, sacando ambos pies y apoyándolos en el muelle al llegar, flexionaremos las piernas con fuerza. De esa forma, se ejecuta un movimiento de frenada similar a los amortiguadores hidráulicos, capaces de parar un objeto de masa importante en pocos metros.

Hay quien intenta frenar el barco sacando sólo un pie, apoyándolo en el muelle, mientras el otro pie permanece en el barco. La fuerza ejercida de esta manera es muy pequeña, y la posibilidad de que la embarcación choque con el muelle es mucho mayor.

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Mareas

Marzo 23, 2011 by  
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La mayoría de navegantes del mundo sabe lo que es luchar con la marea dos veces al día. Hay puertos en los que la marea sube o baja varios metros. Si amarramos de costado al muelle con marea alta hay que tener la precaución de dejar los cabos muy largos. Olvidarse de este detalle e irse a comer o a tomar unas copas puede tener unas consecuencias desastrosas. No sería la primera vez que alguien se encuentra su barco, o el barco de alquiler, colgando literalmente del muelle, con el riesgo de romper bitas, levantar la cubierta si las bitas han aguantado firmemente, o rascar el casco contra el muelle.

bajamar

También existe el riesgo de que la jarcia y el palo queden dañados. Es importante saber cuándo es la bajamar y cuántos metros va a descender el agua, para dejar una longitud de cabo suficiente para evitar estos accidentes.

Con la pleamar, los cabos largos dejan que el barco se mueva y golpee contra el muelle. Para evitarlo, una solución consiste en colgar del centro de cada cabo un buen peso, como pueda ser un ancla o un buen tramo de cadena aferrado con alambre, que mantenga tirante la amarra.

En los puertos con marea es aconsejable utilizar cabos más gruesos de lo habitual y permanecer cerca del barco a las horas críticas : la pleamar y la bajamar.

Las empresas de charter facilitan toda la información necesaria sobre este tema, para evitar percances y preservar la integridad de los barcos alquilados.

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