Canales y ríos

La navegación fluvial es muy popular en Francia, donde las embarcaciones se denominan “penichettes”. Son barcos de popa y proa redondeadas, con el fondo muy plano, y una enorme cabina que ocupa gran parte de la cubierta.

Aunque poca gente lo sabe, es posible cruzar Europa de parte a parte navegando por canales y ríos. Siempre, claro está, que la embarcación tenga poco calado y, en el caso de los veleros, se haya desmontado previamente el mástil para poder navegar por debajo de los puentes que se puedan encontrar durante la travesía.

Esta opción de navegación es muy recomendable para llevarla a cabo con la familia, ya que no se exige experiencia previa, salvo algún tipo concreto de embarcación. Los recorridos, curiosamente, están marcados en kilómetros, no en millas.

La empresa de chárter fluvial, a menudo, proporciona bicicletas para poder combinar la navegación por los canales con pequeñas escapadas en tierra para visitar los lugares más interesantes. También se encarga de enseñar el funcionamiento del barco y dar documentación relacionada con el recorrido propuesto. Es todo muy sencillo, y no requiere ningún esfuerzo aprender a desenvolverse con normalidad.

Es un tipo de navegación tranquila y relajada. Las velocidades son muy lentas, y no se tiene que pelear con olas y corrientes, salvo en algunas ocasiones, que estas últimas son más fuertes de lo habitual.

Las embarcaciones son muy habitables, con un gran espacio disponible tanto en cubierta como dentro de la cabina. Leer, tomar el sol, contemplar el paisaje, disfrutar de sobremesas interminables… Todo un mundo por descubrir a unos precios muy interesantes.

navegación fluvial

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