Cuándo y cómo alquilar el barco

Febrero 14, 2013 by  
Archivado en Consejos charter, Cuándo y cómo alquilar el barco

En esto, como en tantas cosas en la vida, más vale anticiparse, cuando tengamos intención de alquilar un barco. Hay gente que sabe con muchos meses de antelación cuándo podrá disfrutar de unos días de vacaciones. Por tanto, ¿para que dejarlo para el último momento?. Cuanto antes escojamos empresa de charter y embarcación, más posibilidades tendremos de elegir, ya que la mayor parte de las flotas estarán todavía disponibles.

Es una buena práctica hacerlo aprovechando alguna Feria o Salón Náutico, ya que muchas empresas acostumbran a hacer descuentos en estas fechas, ofeciendo este aliciente a los usuarios.

Dejar las cosas para última hora nos puede deparar sorpresas. Aunque hay posibilidad de encontrar ofertas de “último minuto” y podemos encontrar buenas oportunidades, tendremos que conformarnos con lo que queda por vender, no pudiendo elegir muchas veces embarcación o destino.

Casi todas las empresas aplican descuentos al contratar más de una semana, y fidelizan al cliente que ya ha alquilado anteriormente con ellos, ofreciéndole interesantes descuentos si repiten en sucesivas temporadas.

La elección del barco podemos hacerla directamente con la empresa o a través de una agencia especializada. La ventaja de hacerlo a través de un agente es que manejan un gran número de embarcaciones en sus carteras, y pueden negociar algún extra adicional gratuito, como el fueraborda, equipos de buceo u otros.

Los agentes, por regla general, son serios y conocen bien su oficio. Sabrán aconsejar al cliente y actuar de intermediarios ante posibles problemas.

Actualmente, hay una gran oferta de chárter náutico en Internet, pero no es oro todo lo que reluce. Detrás de algunas webs de vistosa apariencia podemos encontrarnos alguna desagradable sorpresa. Por tanto, actuar con la máxima prudencia es el mejor consejo a la hora de alquilar una embarcación.

alquilar un velero sin patrón

Una vez hayamos firmado el contrato, y pagada la cantidad estipulada, deben entregarnos dicho contrato, junto con la factura o recibo. La empresa nos pedirá la lista de tripulantes y nuestro teléfono, así como la fotocopia de nuestro título náutico en caso de que el alquiler sea sin patrón. Es muy importante que nos proporcionen varios teléfonos de contacto, para tener varias vías de comunicación si fuera necesario.

Por regla general, todas las empresas facilitan apoyo logístico previo a la fecha de partida. Por ejemplo:  pueden gestionarnos el traslado del aeropuerto al puerto base, hacer una compra de víveres para que la encontremos en el barco a nuestra llegada, proporcionar algún chaleco adecuado si embarcamos algún niño con nosotros, etc.

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La fianza

Noviembre 20, 2012 by  
Archivado en Consejos charter, La fianza

La fianza es una cantidad de dinero que la empresa de charter nos cobra al alquilar una embarcación sin patrón. Su finalidad es cubrir el coste de los pequeños desperfectos, pérdidas de material (bichero, defensa, etc…) y roturas que puedan producirse durante el periodo de alquiler del barco. También se utiliza para reponer el combustible que se ha consumido durante la navegación.

La fianza cubre la franquicia del seguro a todo riesgo, en caso de que los daños hayan sido importantes o, incluso, se haya perdido la embarcación. La cuantía de la franquicia será mayor en el caso de embarcaciones más nuevas y/o de mayor eslora.

En la actualidad la fianza se formaliza a través de tarjeta de crédito, sin desembolso de cantidades en metálico. Al devolver el barco, una vez la empresa ha realizado la inspección del mismo, se valoran los posibles daños o pérdidas y se abonan por parte de la persona que ha alquilado la embarcación. Por tanto, no se hace efectivo el cargo en la tarjeta si no ha habido incidencias, devolviendo la empresa el recibo de cargo al cliente.

alquiler de veleros

Hay una opción, denominada “seguro de la fianza”, que ofrecen algunas empresas. Es un seguro que cubre posibles daños por el valor de la fianza. Aunque es una cantidad muy inferior a la fianza, no se considera un depósito, y la empresa se queda con ella haya habido incidencias o no. Esta opción se utiliza habitualmente en el caso de alquiler con patrón, ya que las responsabilidades se comparten a la hora de las maniobras, fondeos, amarres, etc, puesto que los tripulantes colaboran en la realización de las mismas.

No ocurre lo mismo si la embarcación consta de un patrón y una tripulación profesional, y el resto de personas embarcadas tienen la consideración de pasajeros, ya que estas últimas no participan en las maniobras, y por tanto no asumen responsabilidad sobre las mismas.

La realidad es que las compañías de seguros no se hacen cargo de pérdidas como las apuntadas más arriba: pérdida de una defensa, un bichero, etc, por lo que aún en el caso de asegurar la fianza, lo más probable es que la empresa de charter se cure en salud exigiendo una pequeña cantidad en depósito en previsión de pequeñas incidencias.

También se puede contratar un seguro de anulación, que cubre los gastos que tendríamos que pagar a la empresa de chárter náutico en caso de que tengamos que anular el alquiler por un imprevisto, como pueda ser un accidente que nos impida navegar.

Esos gastos son mayores cuanto más se acerque la fecha de anulación a la fecha de alquiler.

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Participar en regatas

Muchas empresas de chárter náutico ofrecen la posibilidad de participar en regatas, alquilando un barco sin patrón, o unirse como tripulante a una embarcación de vela con patrón. Si alquilamos un barco para regatas nos cobrarán un precio más alto, y una fianza mayor que en la modalidad de alquiler tradicional, debido a que el coste del seguro también se incrementa.

La oferta es variada: se puede participar en regatas costeras, de uno o dos días de duración, o en regatas de altura, como pueda ser la Ophiusa o la Ruta de la Sal.

Fuera del Mediterráneo encontraremos opciones en distintas latitudes: Caribe, Tailandia…,regatas donde se combina la competición con la fiesta en tierra.

También hay oferta para cruzar el Atlántico, como la Cádiz – La Habana y la Las Palmas – Santa Lucía. Son navegaciones que duran tres semanas como mínimo.

navegar en un barco antiguo

Hay regatas en las que participan barcos clásicos que son todo un espectáculo, con sus vistosos mascarones de proa, que compiten en creatividad.

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Canales y ríos

La navegación fluvial es muy popular en Francia, donde las embarcaciones se denominan “penichettes”. Son barcos de popa y proa redondeadas, con el fondo muy plano, y una enorme cabina que ocupa gran parte de la cubierta.

Aunque poca gente lo sabe, es posible cruzar Europa de parte a parte navegando por canales y ríos. Siempre, claro está, que la embarcación tenga poco calado y, en el caso de los veleros, se haya desmontado previamente el mástil para poder navegar por debajo de los puentes que se puedan encontrar durante la travesía.

Esta opción de navegación es muy recomendable para llevarla a cabo con la familia, ya que no se exige experiencia previa, salvo algún tipo concreto de embarcación. Los recorridos, curiosamente, están marcados en kilómetros, no en millas.

La empresa de chárter fluvial, a menudo, proporciona bicicletas para poder combinar la navegación por los canales con pequeñas escapadas en tierra para visitar los lugares más interesantes. También se encarga de enseñar el funcionamiento del barco y dar documentación relacionada con el recorrido propuesto. Es todo muy sencillo, y no requiere ningún esfuerzo aprender a desenvolverse con normalidad.

Es un tipo de navegación tranquila y relajada. Las velocidades son muy lentas, y no se tiene que pelear con olas y corrientes, salvo en algunas ocasiones, que estas últimas son más fuertes de lo habitual.

Las embarcaciones son muy habitables, con un gran espacio disponible tanto en cubierta como dentro de la cabina. Leer, tomar el sol, contemplar el paisaje, disfrutar de sobremesas interminables… Todo un mundo por descubrir a unos precios muy interesantes.

navegación fluvial

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Para pescar

Octubre 31, 2012 by  
Archivado en Elegir barco para charter náutico, Para pescar

¿Alguna vez ha soñado con pescar un enorme marlín, un atún descomunal o un dorado de los que salen en las revistas de pesca?. Ese sueño es posible, siempre que elija la empresa de charter adecuada en el lugar adecuado. Lógicamente, hay especies y tamaños que no es posible encontrar en determinados lugares. Se trata de confiar en especialistas en pesca deportiva, que los hay, y muchos. Por eso es fundamental hacer una buena elección para que la jornada de pesca resulte un éxito.

Nadie le va a garantizar que se irá a su casa con una gran captura, pero si selecciona bien la empresa hay bastantes posibilidades de que el sueño se cumpla.

Hay barcos provistos de todo el equipamiento necesario para intentar la captura de los grandes de las profundidades. También existe la opción de llevar su propio equipo. Es algo que tendrá que tratar con el patrón.

Y si no se atreve con los monstruos marinos, hay multitud de opciones para todo tipo de aficionados , donde se podrá capturar especies menos exigentes en cuanto a materiales sofisticados, experiencia y forma física.

pesca deportiva del marlin

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Plazas sueltas

Esta modalidad es muy popular. También se le denomina “plaza por plaza”, “plaza a plaza”, o “por cabina”. Es la modalidad elegida, por ejemplo, por una persona que quiere navegar pero no está dispuesta a asumir el coste del alquiler del barco completo.

En este caso el barco se alquila con patrón, incluso con algún tripulante de la empresa si la eslora es grande, y se va completando con plazas sueltas, por parejas o por pequeños grupos. Suelen ser barcos de 12 metros en adelante.

Por regla general el patrón permite que los tripulantes no profesionales colaboren en las maniobras, de forma que es una buena opción para practicar sin tener que asumir excesivas responsabilidades a bordo. La opción del “dolce far niente” es la más comunmente aceptada y practicada. Los tripulantes se dedican a leer, dormir, tomar el sol, mirar el horizonte, y cualquier actividad semejante que exija el mínimo esfuerzo…

Es una buena oportunidad para conocer a otras personas. Sin embargo, siempre hay que tener en cuenta que la convivencia en espacios tan reducidos puede desencadenar discusiones por pequeños detalles insignificantes, que en tierra pasarían desapercibidos. La tolerancia y la flexibilidad son obligatorias, para evitar que la travesía se convierta en una pesadilla.

navegar en flotilla

Si no somos muy exigentes y sabemos renunciar a los niveles de intimidad que disfrutaríamos en nuestro domicilio, merece la pena probar esta opción para navegar en compañía pasando unas divertidas vacaciones en velero.

 

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Navegar en flotilla

Octubre 26, 2012 by  
Archivado en Navegar en flotilla

El término “flotilla” se utiliza en todo el mundo, dentro del ambiente náutico, tanto da que nos encontremos en el Mediterráneo, como en el Caribe Venezolano o las Islas Vírgenes. Consiste en el alquiler de un velero para navegar “en conserva” (en grupo) junto a otros veleros de similares características. El número de barcos puede oscilar entre 6 y 12, dependiendo de las zonas de navegación y lo implantada que esté esta modalidad en la citada zona.

Uno de los veleros de la flotilla ejerce de líder, y en él se embarca una reducida tripulación de 2 a 4 personas, que se encarga de la organización: visitas, logística, fondeos, averías, revisión de la meteorología, y cualquier otro aspecto necesario para que la experiencia de navegación sea lo más sencilla y agradable posible para el resto de las tripulaciones.

Lo bueno de esta opción de navegación es que la empresa organizadora puede resolver rápidamente cualquier incidencia que se produzca, por su proximidad y conocimiento del entorno. Como suelen utilizar el mismo modelo de barco, resulta más sencillo el aprovisionamiento de repuestos para solventar imprevistos.

El hecho de navegar en flotilla permite conocer y relacionarse con mucha gente, por lo que la diversión está asegurada . No es la opción más recomendable para disfrutar de navegaciones solitarias, con fondeos románticos y cargados de misterio.

navegar en flotilla

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Con patrón o sin patrón

Si disponemos de una de las titulaciones deportivas que expide la Dirección General de la Marina Mercante, o la Comunidad Autónoma pertinente, podremos alquilar la embarcación sin patrón.

La empresa, lógicamente, nos pedirá que demostremos que tenemos experiencia suficiente para gobernar el barco. Hay muchos patrones titulados, incluso capitanes de yate, que sólo han navegado las horas preceptivas en las prácticas obligatorias para obtener la titulación.

En España existe una enorme burocrácia que maltrata y penaliza al navegante deportivo, con multitud de normas y exigencias. No ocurre lo mismo en otros países, donde la titulación no es obligatoria y el equipamiento del barco de un particular queda a criterio de su armador.

En los casos en los que el usuario no tiene titulación, porque en su país de orígen no se la exigen, la empresa suele hacer firmar un documento donde se afirme que se posee experiencia suficiente para manejar el yate de alquiler.

Aunque algunas empresas se reservan el derecho a pedir una demostración al contratante para demostrar su competencia, la realidad es que pocas veces lo hacen y es suficiente con una breve charla para darse cuenta de la experiencia del usuario.

Si navegamos en aguas desconocidas, o acompañados de tripulación sin experiencia, puede ser más que recomendable contratar un patrón. De esa forma podremos relajarnos completamente, no teniendo que asumir toda la responsabilidad de la navegación.

Los barcos de alquiler de más de 50 no suelen alquilarse sin patrón, salvo casos excepcionales. Son embarcaciones más complicadas de manejar, y disponen de equipamiento complejo, que requiere la presencia a bordo de un patrón experimentado contratado por la empresa de charter.

Cuando hablamos de estas esloras, y a partir de ellas, los barcos puede llevar a bordo, aparte de patrón, un marinero que algunas veces también ejerce funciones de cocinero, lo cual se agradece mucho, ya que no es sencillo cocinar en una embarcación, a no ser que se tenga experiencia y habilidad en las artes culinarias.

yate de alquiler

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El chárter de día

Al charter de día también se le denomina “day charter“. Está presente en cualquier lugar del mundo donde exista una embarcación, ya sea de vela o de motor.
Con frecuencia podemos encontrarnos con el dueño de una embarcación que la alquila para ganarse algún dinero con el que afrontar los gastos de mantenimiento de la misma.

En otros casos es una empresa la que está detrás de la organización, con todos sus permisos y licencias. Ofrece la garantía de un seguro de responsabilidad civil y una experiencia en la actividad que puede marcar una gran diferencia con la opción “pirata”.

Salidas para compartir una jornada de pesca o navegación a vela, excursiones para visitar alguna isla, o para poder admirar la costa desde el mar: acantilados, cuevas…, cualquier reclamo es bueno para atraer al turista o al navegante ocasional, para navegar durante unas horas o un dia completo.

Es un recurso muy útil cuando el usuario quiere practicar buceo, ya que le permite acceder a los puntos de inmersión seleccionados.

Se evita de ese modo el tener que compartir espacio en alguna de las embarcaciones de pasaje que tradicionalmente se dedican a “pasear” turistas, que normalmente van repletas de pasajeros.

Las embarcaciones pueden alquilarse con o sin patrón. En este último caso se trata de pequeñas embarcaciones, como pueda ser una neumática, que no necesitan experiencia previa, y pueden ser manejadas sin problemas por cualquiera con un poco de sentido común y mucha prudencia.

alquilar un velero en ibiza

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Consejos prácticos al alquilar un barco:

Mantener cada cosa en su sitio:

Un barco flotando es un objeto en constante movimiento. Cada cosa debe estar en su sitio, convenientemente sujeta. De esa forma no nos volveremos locos cuando queramos localizarla, evitaremos roturas y desperfectos por caídas y minimizaremos los riesgos de que algún objeto salga volando, yendo a impactar contra la cabeza de alguien.

Utilizar la manguera:

La manguera es un utensilio muy útil a bordo. Nos servirá para llenar los tanques de agua dulce, ducharnos al aire libre, o baldear la cubierta mientras un tripulante frota con el cepillo. Siempre hay que tener en cuenta a los vecinos de al lado de nuestro barco, si los hubiera, para evitar que el agua de la manguera moje sus barcos.

Baterías descargadas

Aunque hoy en día la mayoría de las baterias se fabrican sin mantenimiento o con un mínimo mantenimiento, hay algunas que precisan añadir agua destilada a la disolución que contienen en su interior. Hay que revisar periódicamente el nivel, para evitar quedarnos sin carga.

Personal del puerto

Los marineros de pantalán y el personal de capitanía harán lo posible por ayudarnos, en la mayoría de los casos. Seamos comprensivos en temporada alta, ya que suelen estar desbordados por el trabajo. No dudemos en pedir ayuda por VHF para que un marinero nos ayude en las maniobras de atraque. Es parte de su trabajo.

Basuras y residuos

La basura y los residuos no se tiran al mar, a no ser que sean restos de comida. En el puerto encontraremos contenedores apropiados para cada tipo de residuo. En el barco es conveniente separar los productos orgánicos, que pueden estropearse y producir olores, de las latas, frascos de cristal y envases de plástico.

Ayudar y que te ayuden

En el mar, cualquiera puede tener una avería, o quedarse sin combustible. En ocasiones, esto puede desencadenar una situación dramática. Ayuda si quieres que te ayuden. Hoy por ti, mañana por mí.

Fondear tomando precauciones

Primero hay que asegurarse de que el lugar elegido esté resguardado de la ola y vientos dominantes. A continuación, ver qué fondo hay, profundidad y tipo de material (arena, alga, cascajo, etc).

La maniobra de aproximación debe efectuarse a la menor velocidad posible, comprobando que hay espacio suficiente entre nuestro barco y los barcos que ya están fondeados.

Dejaremos dejar al menos tantos metros de cadena como la profundidad multiplicada por tres, cuidando que se forme una línea más o menos estirada hacia donde nos lleve el viento.

No está de más echarse al agua con unas gafas de bucear para asegurarse de que el ancla está bien agarrada al fondo.

alquiler de velero en menorca

Patrón de alquiler

La personalidad del patrón es muy importante, ya que el éxito de nuestras vacaciones no dependerá únicamente del tipo de barco, destino o meteorología. Por tanto, es algo a tener en cuenta a la hora de contratar un chárter náutico.

Informaremos a la empresa de chárter de cuáles son nuestras intenciones, para que nos asignen un patrón más serio y formal, uno más deportivo, más juerguista, etc..

El primer día la tripulación y el patrón tienen que reunirse para concretar el plan de navegación. No olvidemos que el patrón está trabajando, por lo que deberemos respetar su ritmo de sueño y descanso, sin exigirle que está constantemente de fiesta.

Derechos de paso

En el mar, como en tierra, existen una serie de normas para favorecer la correcta circulación y evitar colisiones. Es bueno llevar a bordo algún manual o lámina ilustrativa que permitan una consulta rápida.

Pensemos que quizás el barco que se nos aproxima puede estar tripulado por personas ignorantes de dicha normativa, por lo que, ante la duda, no arriesgaremos lo más mínimo, cediendo el paso antes que sufrir una colisión.

Comunicar con el puerto o marina

Especialmente en temporada alta, comunicarse con el puerto o marina puede resultar difícil, ya que puede haber varias decenas de embarcaciones intentando hacer lo mismo. Generalmente suelen conseguir su objetivo quienes emplean correctamente los procedimientos de radiotelefonía, frente a aquellos que llaman sin respetar los protocolos.

Es muy útil tener un listado con los teléfonos de los puertos que tengamos en mente visitar, ya que muchas veces es más rápido contactar con las oficinas de esta manera.

tripulante de charter nautico

Respetar a los bañistas

La legislación vigente prohíbe a las embarcaciones acercarse demasiado a la playa, ya que se puede poner en peligro la integridad física de los bañistas. Muchas veces encontraremos boyas de colores vistosos que nos indicarán la zona límite hasta la que podemos acercarnos. En los sitios donde no existan indicaciones debemos extremar la prudencia para evitar accidentes.

Usar el anexo

Remar en un pequeño bote o neumática no es tarea fácil, y precisa de un aprendizaje. Si el anexo tiene motor todo resulta más fácil, aunque hay que aprender a poner en marcha el fueraborda sin ahogarlo.

El anexo nos servirá para trasladarnos a la playa, explorar los alrededores acercándonos a las rocas, bañarnos con los niños, o ir de compras. Y en el fondeo, siempre es un buen sitio para tomar el sol.

No todos los barcos llevan anexo. Cuando contratemos nuestro charter náutico lo encontraremos a veces como extra opcional.

La ducha del barco

Un barco de chárter dispone de depósitos de agua potable con una capacidad que oscila entre los 200 y los 350 litros. El agua es un bien preciado en el barco, de forma que seremos prudentes en su utilización, evitando derrocharla. Algunos barcos, los menos, disponen de desalinizadora, por lo que el ahorro de agua no supone un problema.

Los barcos de alquiler disponen de uno o dos baños, equipados con ducha, inodoro y lavabo. Muchas veces la ducha consiste en una pequeña manguera que se conecta al grifo del lavabo.

Cuando estemos en puerto, la corriente de 220V nos proporcionará agua caliente. Una vez salgamos de puerto tendremos agua caliente si hemos utilizado el motor recientemente. Habrá que poner en marcha el motor durante unos 15 minutos, para obtener agua caliente del calentador.

Cuando nos duchamos tenemos que accionar periodicamente un mando o pulsador, que acciona una bomba de desagüe para ir evacuando el agua.

Muchos barcos tienen una manguera en la bañera para poder ducharse al aire libre y quitarse el salitre después de haber tomado un baño en el mar.

Usar el inodoro

La utilización del inodoro en un barco es diferente a lo habitual en tierra firme. Las tuberías del desagüe del inodoro del barco son pequeñas en comparación con las de nuestra casa, y en lugar de un depósito de agua limpia con cadena para descargar, dispone de una bomba manual o eléctrica para bombear agua del mar. Los sistemas de descarga son variados.

Hemos de asegurarnos de que todos los tripulantes del barco conocen perfectamente las normas de utilización del inodoro y su correcto funcionamiento, para evitar atascos y malos olores que pueden arruinar nuestras vacaciones.

Al inodoro sólo hay que echar productos que hayamos ingerido previamente. El papel será el apropiado para este tipo de inodoros, no debiendo utilizar papel de cocina, periódico, libreta, etc.

Niños a bordo

Un niño a bordo de un barco puede disfrutar más que en cualquier parque de atracciones. De nosotros dependerá el que así sea, haciéndole participar de las muchas tareas a bordo, si tiene la edad suficiente para razonar y comprender.

La energía y vitalidad de los niños difiere bastante de la de los adultos. Por tanto, la persona encargada de estar a su cuidado necesitará que la releven de vez en cuando, para no terminar completamente agotada, física y psicológicamente.

Si es un bebé, su sitio estará en una hamaca, a buen resguardo del sol y el frío.

yate fondeado

Guía náutica

Es altamente recomendable hacernos con una guía náutica de la zona donde tenemos previsto navegar. En ella encontraremos información detallada relativa a los puertos y marinas, con números de teléfono y descripción detallada de todos los servicios de los que dispone cada uno de ellos.

También encontraremos en ellas consejos sobre la zona, derroteros, fotografías aéreas y otra información gráfica en formato de carta náutica.

La empresa de chárter nos proporcionará alguna carta náutica de la zona, y nos dará toda la información que necesitemos. Ellos son los primeros interesados en que nuestra experiencia náutica resulte satisfactoria.

Es fundamental que nos hagamos con la última edición de la guía náutica que adquiramos. Si la guía es antigua puede que no aparezcan datos importantes, como pueda ser un puerto de reciente construcción.

Ropa para navegar

Si navegamos en verano nuestra indumentaria constará básicamente de bañadores, pantalones cortos y camisetas, preferiblemente de algodón.

Siempre incluiremos en nuestro equipaje un jersey y cazadora ligeras y un chubasquero. La temperatura en el mar siempre es más fresca y existe la posibilidad de que nos sorprenda algún chubasco.

No está de más incluir también un pantalón largo, un vestido y alguna camisa, por si queremos bajar a tierra para una cena un poco más formal. Algunos restaurantes no aceptan clientes vestidos con pantalón corto y camiseta.

Unas clásicas chanclas y algún calzado náutico que nos proporcione agarre en la cubierta del barco completarán nuestro equipo básico.

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